Caperucita Roja

Navegando por la red, di con esta version de Caperucita Roja, un tanto peculiar y anterior a la version de los Hermanos Grimm. Una vez que la lei, me dio bastante que pensar, impresionandome sobremanera.

[Caperucita Roja]

Hubo una vez una chica que durante siete años no pudo ver a su madre. Ella llevaba como vestido una armadura y un sabio le decía, cuando esa armadura esté gastada por el uso, encontrarás a tu madre.
Ella, movida por el deseo de ver a su madre, la restregaba cada vez más y más contra una pared para que se estropeara y por fin, la armadura se rompió.

Y ella compró pan, leche, queso y mantequilla, quería llevárselo a su mamá, que hacía siete años que no la veí­a. Su mama viví­a en una casita en un bosque muy oscuro, muy oscuro, sin embargo eso no le importó. Pero cuando iba caminando por el bosque se encontró con un lobo.
El lobo le dijo, "¿niña, qué llevas en la cestita?"
Ella dijo: "pan, leche queso y mantequilla, es un regalo para mi mamá".
El lobo le dijo: "yo quiero un poco de eso".
Y ella le contestó: "es un regalo para mi mama".

Después el lobo le preguntó: "¿Que camino prefieres, el de las agujas o el de los alfileres? ".
La chica contesto: "Iré por el camino de los alfileres? ".
Entonces el lobo fue por el camino de las agujas y al llegar a la cabaña, se comió a su mama.

Más tarde, la chica llegó a la casa y dijo: "Mamá, abre la puerta".
"Empuja la puerta no esta cerrada, con llave", contesto el lobo.

Pero no pudo abrir la puerta, entonces la chica paso por un agujero de la pared y entro en la casa.
Una vez dentro de la casa, la niña dijo: "Mamá, tengo hambre".
"Dentro de la alacena hay carne".
Era la carne de su madre, que habí­a matado el lobo.
Un gato grande salió de la alacena y dijo:
"Te estás comiendo la carne de tu madre".
"Mamá, dice el gato que salió de la alacena que estoy comiendo tu carne, ¿es verdad mamá?".
"Es mentira, tírale el cestito a ese gato".
La niña arrojo el cesto al gato negro y continuó comiendo. Después de comer la carne tuvo mucha sed:
"Mamá, tengo sed".
"Dentro del cántaro hay vino, bébelo".
Entonces se acercó un pajarito, se poso en la chimenea. y dijo:
"¡Te estás bebiendo la sangre de tu madre, es sangre de tu madre!".
"Mamá, el pajarito que esta en la chimenea dice que estoy bebiendo tu sangre, ¿es verdad mamá?".
"Tí­rale la caperuza roja a ese pajarito".

El pajarito se escapó volando, y después de comer carne y beber vino le dijo a su madre:
"Mamá, estoy cansada tengo mucho sueño".
"Desnudate, ven conmigo y descansa".
Cuando la chica se quitó la ropa y se acerco a la cama, la madre estaba tapándose la cara con la caperuza. Su postura era extraña mientras dormí­a. La niña le preguntó:
"Mamá, que orejas más grandes tienes".
"Para oirte mejor niña mía".
"Mamá¡, que ojos más grandes tienes".
"Para, verte mejor preciosa".
"Mamá, que uñas más grandes tienes".
"Para ,agarrarte mejor querida niña mí­a".
"Mamá, que dientes más grandes tienes".
Y entonces el lobo se quitó su disfraz y devoró a la muchacha.

[Extraido de:]
http://www.ciao.es/Relatos_infantiles__Opinion_1014264